Una tormenta no pide permiso. Llega, hace lo que tiene que hacer y lo cambia todo a su paso.
Cada eslabón está grabado con un patrón de puntos en relieve cuya textura atrapa la luz de diferentes maneras según se mueva la muñeca. Ancha y oscura, es el tipo de pulsera que ocupa su espacio sin pedir disculpas.
El cobre de uso diario acaba formando parte del ritmo de las cosas. Los hombres que lo llevan dejan de pensar en él, y suele ser entonces cuando notan que hace su efecto.
Creada para una muñeca a la que no hay que decirle las cosas dos veces.
Material: 99,9 % cobre puro
Dimensiones: 210 x 22 x 10 mm
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